viernes, 12 de diciembre de 2014

Los buenos deseos

He leído varios libros recientemente, El mal de Portnoy de Philip Roth y otros tantos de Pablo Neruda pero no decidí escribir acerca de ellos. En principio porque el de Roth es complejo, audaz, mordaz y crítico, entre otras cosas, y nada que uno pueda decir de ese libro será aceptado de buena manera. El tema de los judíos es complicado y conlleva polémica, pero al final es literatura, una mezcla de ficción y realidad que te adentra en detalles de esa cultura.

Con respecto a los libros de Neruda no hay mucho que decir, es un placer leerlos. Creo haber leído alguno de sus versos cuando era más joven que ahora ya que tengo recuerdos que vienen a mi mente mientras leo alguno de sus poemas. Creo haré una selección de los que más me han gustado en una entrada del blog, pero voy a esperar a leer los otros dos que me quedan, para al menos hacer la selección de 5 obras del autor.

En definitiva esta entrada es para comentar un libro que adquirí recientemente el cua superó mis espectativas desde la primera historia, y cada relato se fue superando a su vez. Los buenos deseos de Yun Li está compuesto por diez relatos, de los cuales no puedo escoger el mejor. Cada uno con una breve introducción a la cultura de su país natal, China. Esa forma de expresarse del comunismo y el dictador, el retrato de la sociedad que te creas a partir de sus palabra me hicieron sentir "tan en casa".

Quitando el tema político, la trama de cada relato es interesante por sí sola. Las relaciones entre padres e hijos, los excluidos en toda sociedad, la violencia en todas sus representaciones son temas presentes en todas las culturas, y le dan un buen telón de fondo a la composición de cada relato.

En todos y cada uno de los cuentos presentes, el comienzo y el final no están claros, es como si entraras a una conversación de forma tardía y no te quedaras para su desenlace. Esto permite, entre otras cosas, que imagines el comienzo y el final que creas pertinente para la historia. No creo que sea por ser sólo cuentos, lo que sí es cierto es que no son del tipo "vivieron felices para siempre".

Sin más que decir, sin tener que dar pistas de los relatos, la autora entra a formar parte de mi lista de sospechosos habituales y es una buena recomendación.


"Son necesarios trescientos años de buenos deseos para tener la oportunidad de cruzar un río con alguien en la misma barca."

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